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15. La OraciĆ³n

  • Writer: L Rshaw
    L Rshaw
  • Apr 23, 2021
  • 12 min read

Updated: Jul 2, 2022

"En la oraciĆ³n, es mejor tener un corazĆ³n sin palabras que palabras sin corazĆ³n"

--- Mahatma Gandhi

Siento que la mayorĆ­a de las personas ya han oĆ­do hablar de la oraciĆ³n o saben cĆ³mo orar de una forma u otra. No todos oran de la misma manera. No todos realmente necesitan orar de la misma manera. De hecho, se recomienda que nuestras oraciones no sean copias recortadas. Pero lo que debe ser la oraciĆ³n es una comunicaciĆ³n significativa y sincera con Dios. Ā”La oraciĆ³n es poderosa! Nos mantiene en estrecha proximidad con Dios y sus Ć”ngeles. Nos permite tener una relaciĆ³n cercana y personal con Ɖl. Crean lo que desean, los invito a todos a unirnos en oraciĆ³n sincera y llena de fe para pedir que el espĆ­ritu y las bendiciones de Dios se derramen sobre nosotros con mayor abundancia.


** NOTA: Si deseas aprender mƔs, puedes ponerse en contacto con misioneros en lƭnea o en persona a https://www.veniracristo.org/formulario/solicitar-visita-de-misioneros
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* Nota: Esta es una continuaciĆ³n de mis primeras experiencias como misionero de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los ƚltimos DĆ­as. En este punto, acabo de despedirme de mi familia por dos aƱos y ahora estoy en clase a la que asistirĆ© durante las prĆ³ximas 6 semanas antes de irme a MĆ©xico. (Ver "Llamamiento Misional: Reynosa, MĆ©xico")

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Era el primer dĆ­a en el CCM --- el Centro de CapacitaciĆ³n Misional. El otro puƱado de reciĆ©n llegados y yo comenzamos nuestras primeras lecciones de espaƱol haciendo un ejercicio simple pero breve para conocernos. En la primera hora de nuestra llegada, tambiĆ©n aprendimos lo bĆ”sico sobre cĆ³mo orar en espaƱol, una hoja de ruta, por asĆ­ decirlo, un par de frases simples y demĆ”s. HabĆ­a tenido 3 aƱos de clases de espaƱol en mi haber, que es mĆ”s que cualquiera de los otros muchachos, pero esta era la primera vez que intentaba hablar desde el corazĆ³n y tenĆ­a la fluidez de un reciĆ©n nacido (Ver "De Aprendiz a Entrenador"). Y cuando eres misionero, estĆ”s orando constantemente, asĆ­ que aprender a orar en espaƱol fue una primera habilidad Ćŗtil para desarrollar. En el CCM, tuvimos muchas oportunidades para practicar. Por ejemplo, orarĆ­amos antes y despuĆ©s de la clase. Pero me sorprendĆ­ un poco cuando antes de salir a almorzar despuĆ©s de solo una hora de estar allĆ­, nuestro instructor, el Hermano Pitcher, Ā”me preguntĆ³ si yo ofrecerĆ­a la primera oraciĆ³n en espaƱol! Nos arrodillamos juntos en un cĆ­rculo y orĆ©, sabiendo que no nos juzgarĆ­amos unos a otros porque todos estĆ”bamos aprendiendo juntos. Tuve que fijarme en las frases en la pizarra, pero ofrecĆ­ una oraciĆ³n breve y sencilla en espaƱol. Esa fue la primera de miles de oraciones adicionales que dirĆ­a en espaƱol a lo largo de los aƱos. Hay una primera para todo. Y por las cosas pequeƱas y sencillas se realizan grandes cosas. No son las palabras las que hacen la oraciĆ³n, es la intenciĆ³n.

NUESTRA RELACIƓN CON DIOS

La oraciĆ³n es la forma en que nos comunicamos con Dios. ĀæCuĆ”l es nuestra relaciĆ³n con Dios segĆŗn la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los ƚltimos DĆ­as? Lo consideramos nuestro Padre Celestial, y que cada persona en la Tierra es literalmente un hijo o hija amado de Dios. Jesucristo es nuestro Salvador, otro hijo de Dios, pero el UnigĆ©nito del Padre en lugar de un Padre Terrenal. AdemĆ”s, se distinguiĆ³ de todos los demĆ”s hijos de Dios al vivir en perfecta obediencia a Dios el Padre, nunca pecar y realizar un sacrificio perfecto en nombre de toda la humanidad que llamamos "La ExpiaciĆ³n" (Ver "El Ministerio de Cristo", "Gran Sacrificio", y "Obediencia: Un Signo de Amor"). Dios y Jesucristo son dos seres diferentes fĆ­sicamente, pero simbĆ³licamente unidos como uno en propĆ³sito (Juan 12:27-30; Ver "Una Voz Apacible y Delicada"). Jesucristo orĆ³ con frecuencia al Padre Celestial y nos enseĆ±Ć³ a hacer lo mismo. Entonces, cuando oramos, lo hacemos Ćŗnicamente al Padre Celestial, pero en el nombre de Jesucristo (3 Nefi 18:19). Reconocemos que sĆ³lo a travĆ©s de Jesucristo podemos volver a la presencia de Dios y por eso decimos que Ɖl es nuestro "abogado para con el Padre". (1 Juan 2:2; Moroni 7:28; Ver "MĆ”s que Bueno")

ĀæCƓMO ORAMOS?

La oraciĆ³n no es exclusiva de nuestra religiĆ³n, pero cuando oramos, lo hacemos desde el corazĆ³n. No memorizamos ni recitamos oraciones; mĆ”s bien, usamos nuestras propias palabras para expresar abiertamente lo que estĆ” en nuestros corazones y mentes. De esta manera, podemos nutrir y personalizar mejor nuestra relaciĆ³n con el Padre Celestial al hablarle como un amigo, o mejor aĆŗn, como un pariente.


A veces oramos solos. Otras veces, podemos orar con otros. A veces oramos en voz alta, a veces, podemos optar por orar en silencio en nuestros corazones. Podemos orar en cualquier momento, en cualquier lugar y por cualquier cosa. Las oraciones estĆ”n destinadas a ser mĆ”s habituales que raras. Las oraciones pueden ser cortas o largas o cualquier cosa intermedia. Realmente, la oraciĆ³n es ilimitada. Y cuanto mĆ”s oremos, mejor.


Pero dĆ©jame guiarte a travĆ©s de la forma tĆ­pica en que oramos en caso de que tengas curiosidad. Debido a que las oraciones personales no tienen lĆ­mites, permĆ­tame describir lo que esperarĆ­a ver si participara en oraciĆ³n con alguien de nuestra Iglesia.


Empezarƭamos por cerrar los ojos. Esto lo hacemos para que podamos concentrarnos en escuchar y eliminar las distracciones. Cuando nuestros ojos estƔn cerrados, podemos imaginarnos en la presencia de Dios y hablƔndole como si estuviera a nuestro lado.


En general, la orientaciĆ³n no importa. Puede estar de pie, sentado, acostado, etc. Como misioneros, preferĆ­amos arrodillarnos al orar. En cuanto a lo que hacen nuestros brazos, la mayorĆ­a de las personas mantienen los brazos cruzados. Pueden estar en una posiciĆ³n relajada natural. No necesitamos usarlos para nada.


ĀæQuiĆ©n habla? Cuando oramos con otros, una persona ora en nombre del grupo. Todos los demĆ”s simplemente escuchan en silencio. En cierto modo, supongo que podrĆ­as verlo como si todos estuvieran orando en silencio en sus corazones tambiĆ©n. Al orar, nos esforzamos por tener un lenguaje respetuoso y reverente. Al orar con otros, podemos aprovechar la oportunidad para pedirle a Dios que bendiga a todos en el grupo en general, como "por favor, bendĆ­cenos a todos con buena salud". Normalmente reservarĆ­amos pedir bendiciones para nosotros mismos en nuestras oraciones personales.


Nuestras oraciones suelen ser tranquilos en lugar de fuertes o bulliciosas, por lo que cuando las Escrituras dicen que oremos "con toda la energĆ­a del corazĆ³n" (Moroni 7:48), eso realmente significa que tu corazĆ³n debe enfocarse en Dios. Mantener el volumen bajo no significa que ames menos a Dios. No subestime el poder de la paz y la tranquilidad, lo que a menudo llamamos "reverencia" para invitar al espĆ­ritu de Dios.


Como se mencionĆ³, las oraciones no se memorizan ni se recitan. Eso no significa que nunca podamos repetir las cosas de vez en cuando, pero deben ser sinceros y no simplemente "decir palabras por decir palabras". Pero este es el modelo general por el que nos guiamos. Primero, siempre comenzamos dirigiĆ©ndonos a Dios. Un ejemplo comĆŗn es decir algo como, ā€œQuerido Padre Celestialā€. Luego viene el contenido de la oraciĆ³n que depende completamente de ti. Por ejemplo, podrĆ­amos optar por expresar gracias a Dios. Por ejemplo, "Te damos gracias por nuestras familias". Luego, no tenemos que pedir nada, pero no hay nada de malo en pedir bendiciones (para ti o para los demĆ”s). Las Escrituras nos invitan a pedir las bendiciones de Dios: "Pedid, y se os darĆ”; buscad, y hallarĆ©is; llamad, y se os abrirĆ”" (Mateo 7:7; Ver "Se Os AbrirĆ”"). Suelo pedir ayuda en la escuela o en el trabajo o paz y comprensiĆ³n, o incluso perdĆ³n; un ejemplo podrĆ­a ser "Por favor, bendĆ­cenos con tu EspĆ­ritu" o "Por favor, bendĆ­cenos para que podamos dormir bien esta noche". En la oraciĆ³n, tambiĆ©n podemos hacerle preguntas a Dios. Las respuestas vienen en una variedad de formas, pero las respuestas comunes pueden venir en la forma de la voz apacible y delicada del EspĆ­ritu Santo, brindĆ”ndonos mayor comprensiĆ³n, paz y seguridad. Y al final, la persona que dice la oraciĆ³n siempre dice: ā€œEn el nombre de Jesucristo, amĆ©nā€. Una vez que dicen "AmĆ©n", todos los demĆ”s dicen "amĆ©n" juntos (que es una expresiĆ³n de acuerdo que significa "que asĆ­ sea"). Ā”Y eso es!


VANAS REPETICIONES

Muchos de ustedes estĆ”n familiarizados con lo que comĆŗnmente se conoce como "El Padrenuestro" que comienza con "Padre nuestro que estĆ”s en los cielos, santificado sea tu nombre" (Mateo 6:9-13). Esto fue parte del "SermĆ³n del Monte" de JesĆŗs cuando exhortĆ³ a la gente a orar. Tal como lo hice en la secciĆ³n anterior, Ɖl les dio este modelo general como un ejemplo de a quiĆ©n orar, cĆ³mo orar y por quĆ© podrĆ­an orar. Tan hermoso como es, muchas personas creen errĆ³neamente que "El Padrenuestro" es algo que Ɖl querĆ­a que repitiĆ©ramos palabra por palabra, pero esto no es cierto. AdvirtiĆ³ contra las vanas repeticiones. Ɖl querĆ­a que nuestras oraciones fueran sinceras y personales, incluso una conversaciĆ³n Ć­ntima y sagrada con Dios, tal como siempre lo fueron las oraciones de JesĆŗs con el Padre Celestial. Hizo esto para contrastar con aquellos que oraban por atenciĆ³n o por razones de superioridad moral:

"Y cuando ores, no seas como los hipĆ³critas, porque a ellos les gusta el orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para ser vistos por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
Mas tĆŗ, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada tu puerta, ora a tu Padre que estĆ” en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensarĆ” en pĆŗblico.
Y al orar, no usƩis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrerƭa serƔn oƭdos." (Mat. 6:5-7)

Debemos orar con verdadera intenciĆ³n de corazĆ³n, o sea, sinceridad (Moroni 7:9; Ver tambiĆ©n "Pon la Otra Mejilla"). Debemos tener cuidado de evitar las "vanas repeticiones" cuando oramos (Mateo 6:7), lo que significa repetir algo a menudo simplemente por rutina sin realmente quererlo. La repeticiĆ³n en sĆ­ misma no es mala a menos que sea poco sincera. Usamos un lenguaje que muestra amor, respeto, reverencia y cercanĆ­a. DespuĆ©s de todo, estamos hablando con Dios.


CUANDO APARECEN SER NO CONTESTADAS

A veces nuestras oraciones no son respondidas como esperamos, pero no podemos obligar a Dios a hacer nada. Sin embargo, Ɖl nos ama y quiere lo mejor para nosotros. Ā”Somos sus hijos! Ā”El mundo entero fue creado solo para nosotros! (Ver "El Plan de Felicidad y SalvaciĆ³n"). Pero la vida no estaba destinada a ser fĆ”cil. Ā”SabĆ­amos que la vida iba a tener sus pruebas, y es precisamente por eso que Jesucristo fue preparado para ser nuestro Salvador y Redentor desde antes que el mundo existiera! (Ver "El Retorno del Rey - Parte 1"). No tengo todas las razones de por quĆ© algunas dificultades nos sobrevienen de vez en cuando, pero en mi experiencia, siempre parecen oportunidades para mirar hacia afuera y acercarnos mĆ”s o para abandonar la esperanza y retirarnos a nosotros mismos (Ver "ĀæComprendes la Condescendencia de Dios?"). La decisiĆ³n es nuestra. Si reaccionamos bien, nuestras dificultades pueden ser para nuestro bien. ConfĆ­e en los caminos del SeƱor, Ɖl quien tiene todo planeado. (Ver "5ta Ɓrea: Caminos MĆ”s Altos del SeƱor")


Ha sido mi experiencia que la fe no es fe hasta que se prueba (Ver "Llegar a Ser Como NiƱos PequeƱos"). Es fĆ”cil tener fe cuando las cosas son fĆ”ciles. Pero algunas bendiciones y respuestas no llegan hasta la prĆ³xima vida. No obstante, las mayores bendiciones de Dios llegarĆ” eventualmente a todos los que sean fieles. Y la fe en Jesucristo incluye la fe en Su tiempo. (Ver "Administrando a los Enfermos y Afligidos" y "Patriarcas y Alfareros")


PALABRA Y OBRA

A menudo, las oraciones son respondidas despuĆ©s de acciĆ³n de nuestra parte. Tan dependientes como somos de Dios, no debemos esperar que Dios haga todo por nosotros. No podemos esperar hacer nada sentĆ”ndonos en el sofĆ” y comiendo Sabritas todo el dĆ­a. Nuestro Padre Celestial espera que seamos proactivos. (Ver "Decisiones")

"Y el MesĆ­as vendrĆ” en la plenitud de los tiempos, a fin de redimir a los hijos de los hombres de la caĆ­da. Y porque son redimidos de la caĆ­da, han llegado a quedar libres para siempre, discerniendo el bien del mal, para actuar por sĆ­ mismos, y no para que se actĆŗe sobre ellos," (2 Nefi 2:26)

A menudo, seremos la respuesta a las oraciones de otras personas. Dios espera que nos ayudemos unos a otros. Es por eso que debemos "Caminar el Camino" asƭ como "Hablar el Hablar", por asƭ decirlo. Y hay infinitas oportunidades para ayudar a los demƔs. (Ver "Llamados a Servir")

TODOS PUEDEN Y DEBEN ORAR!

No hay requisitos para orar. Cualquiera puede y debe orar. Es un mandamiento. La oraciĆ³n personal y privada es una parte esencial de nuestro desarrollo espiritual (Mateo 6:6). Sin embargo; debemos hacer un esfuerzo adicional para orar en voz alta cuando sea apropiado tambiĆ©n.


El Padre Celestial conoce nuestros corazones, pero solo podemos llegar a conocerlo a Ɖl si lo incluimos en todo lo que hacemos. El escucha. Ɖl estĆ” activamente interesado en nuestras vidas. Ɖl quiere estar involucrado.


La oraciĆ³n tambiĆ©n nos da fuerza. Ser conscientes del Padre Celestial en nuestra vida nos ayuda a vencer la tentaciĆ³n y nos inspira a dar lo mejor de nosotros. Nunca debemos ceder a la idea de que no somos dignos de orar; esta idea proviene del diablo que no quiere que hablemos con Dios (2 Nefi 32:8; Ver tambiĆ©n "Al Rescate"). Todo el mundo puede y debe orar. Viejo y joven. Hombre y mujer. Todo el mundo.


COMIENCEN DONDE ESTƉN

La mayorĆ­a de nuestras oraciones eran repetitivas en el CCM ya que nuestro vocabulario en espaƱol era muy limitado. Por ejemplo, ā€œQuerido Padre Celestial, por favor bendĆ­cenos con el don de lenguas y con el espĆ­ritu. Bendice a mi compaƱero. AyĆŗdanos a aprender. En el nombre de Jesucristo, amĆ©nā€. Y eso es todo lo que se necesita. No estĆ”s dando una presentaciĆ³n elocuente. EstĆ”s teniendo una simple conversaciĆ³n con Dios. Las oraciones simples pueden ser algunas de las mĆ”s hermosas. Incluso los niƱos pueden orar. Espero que enseƱemos a nuestros hijos a orar.


Los misioneros siempre comienzan y terminan las citas con oraciĆ³n --- dos oraciones en total. Yo o mi compaƱero siempre nos ofrecimos a dar la primera oraciĆ³n ya que muchas personas a las que enseƱamos no siempre se sentĆ­an cĆ³modas o no tenĆ­an el hĆ”bito de orar. Pero les advertirĆ­amos desde el principio que despuĆ©s de nuestra cita, les pedirĆ­amos que ofrecieran la segunda antes de que nos fuĆ©ramos. Mucha gente no querĆ­a por varias razones. A menudo escuchĆ”bamos algo como "HĆ”ganlo Ustedes. Hablan mejor que yo", a lo que yo luchaba para evitar que mis ojos se pusieran en blanco mientras pensaba en mis primeras oraciones simples en un espaƱol entrecortado. No es que los mexicanos no supieran hablar espaƱol, porque eso no tiene sentido, sino que lo que querĆ­an decir era otra cosa. Sospecho que era un tipo de miedo a que les juzgarĆ­amos. O, a veces, simplemente no les gustaba orar en general. Los explicamos cĆ³mo oramos y luego los animamos a orar de la manera en que se sintieran cĆ³modos. A veces se pusieron de acuerdo. Otras veces, hubo largos e incĆ³modos momentos de silencio mientras presumiblemente oraban en su corazĆ³n en lugar de hacerlo en voz alta. A veces, insistĆ­an en repetir todo lo que decĆ­amos, lo que tambiĆ©n era incĆ³modo, ya que parecĆ­a que estaban interumpiĆ©ndonos a mitad de la oraciĆ³n. Todos oran de manera diferente, pero lo que espero que lleguemos a apreciar es que la oraciĆ³n debe ser personal, no algo que debamos memorizar o recitar o sentir que solo hay una forma correcta de hacerlo.


No puedo recordar quiĆ©n me enseĆ±Ć³, pero hizo un juego de hacer que alguien se ofreciera como voluntario para la oraciĆ³n. Este no fue un mĆ©todo particularmente efectivo, pero funcionĆ³ un par de veces en las circunstancias adecuadas. El muchacho que lo inventĆ³ era descarado y tenĆ­a una personalidad contagiosamente enĆ©rgica y burbujeante, por lo que creĆ³ el juego mĆ”s como algo para romper la tensiĆ³n y reĆ­rse en lugar de obligar a alguien a orar. HabĆ­a dos variaciones del "juego": el "Juego de Cuerpos de Agua" o el "Juego de Minerales". La gente lo miraba con confusiĆ³n pero intriga cuando presentaba el juego. ExplicarĆ­a el "juego" como tal: cada persona se turna para decir "Yo" y luego nombra un cuerpo de agua o un mineral (lo que a primera vista no tiene sentido). A la persona que no puede pensar en una que no se haya dicho dirĆ” la oraciĆ³n. Pero en realidad, cada vez que escuchaba "Yo Lago", abruptamente decĆ­a "Gracias", cerraba los ojos y actuaba como si se hubieran ofrecido como voluntarios para orar. El chiste es que en espaƱol "Yo Lago" suena como "Yo la hago". HarĆ­a lo mismo si alguien dijera: "Yo oro", que tiene un doble sentido. Todo era diversiĆ³n inofensiva y solo funcionaba con personas que nunca antes habĆ­an oĆ­do hablar de Ć©l. Pero, en general, lo mejor que se podĆ­a hacer era ser directo y educadamente pedirle a la gente que orara.


Aunque han pasado aƱos desde mi primera oraciĆ³n en espaƱol en el CCM como un joven de 18 aƱos, y desde entonces he ofrecido miles de miles mĆ”s, todavĆ­a disfruto tener oraciones personales en espaƱol. Es una buena prĆ”ctica del idioma. Y me recuerda a las muchas personas con las que orĆ© en MĆ©xico, personas de todas las edades y de todos los Ć”mbitos de la vida que ofrecieron todo tipo de oraciones. Y quĆ© hermoso es escuchar a otros orar por ti y tĆŗ orar por ellos. Realmente creo que el mundo serĆ­a un lugar mejor con mĆ”s oraciĆ³n, personas que aprecian esa comunicaciĆ³n y relaciĆ³n personal con el Padre Celestial y le piden que nos bendiga no solo a nosotros, sino tambiĆ©n a los demĆ”s.

Pregunta para reflexionar: ĀæCĆ³mo puedes hacer que tus oraciones sean mĆ”s significativas? ĀæSon tus oraciones sinceras o simplemente rutinarias? Piensas en alguien que lo necesite y ora por Ć©l.
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